jueves, 16 de julio de 2009

LOS DISLATES DE LA PRESIDENTA


ARGENTINA VA POR

EL PODIO

(Por Roberto C. Neira). Las declaraciones de Cristina Kirchner, improvisadas a medida que los periodistas preguntan por los temas de actualidad, siempre sobresalen por su notable grado de audacia. Es obvio, que cuando la presidenta enfrenta a los medios de prensa no se siente cómoda sino acorralada; cree, a instancias de su esposo, que el periodismo es el principal enemigo al que hay que combatir porque un traspié en una respuesta podría causarle muchísimos dolores de cabeza. De modo que Cristina, una mujer que posee brillantes dotes de locuacidad, debe jugar sus cartas más osadas cuando las preguntas de los medios de prensa no le resultan cómodas.

Cuando la presidenta, durante un acto, recibió la noticia de que Argentina pasó a ser considerada la segunda nación en víctimas por la Gripe A, superando a México y ubicándose detrás de Estados Unidos, la respuesta elegida fue que Argentina se encuentra en esa posición a nivel mundial porque "cuenta realmente los números que tiene de infectados y fallecidos" por el virus A H1N1. "Tenemos esos números porque nosotros sí damos los números de muertes. Argentina es el país que cuenta realmente todas las cifras", aseguró al ser consultada sobre las estadísticas de contagiados y muertos por la enfermedad, en un acto en La Boca.

Los periodistas, ante la tajante respuesta, deberían haberse preguntado muchísimas cosas. Lamentablemente, el nivel de cronistas de los medios de radio y TV (salvo poquísimas excepciones) es paupérrimo.

Y la primera pregunta cae por sí misma.

¿Cómo es que la presidenta de los argentinos sabe que en otros países se oculta la verdad? ¿de dónde ha sacado esa información? ¿se la han dado los presidentes extranjeros? ¿hay personal de la SIDE infiltrado en los organismos de salud de Chile, Uruguay y Brasil (por mencionar tres países vecinos) para verificar si a los pueblos de estos países se les está retaceando la información?

Supongamos que esto sea cierto.

¿Cuál sería la razón fundamental por la cual un país niega la gravedad de una pandemia? Hay una única razón: para evitar el pánico. Ante la gravedad de una situación semejante, lo último que se puede perder es la confianza de los ciudadanos en el estado como protector y organizador de la implementación de medidas necesarias para combatir el problema. No hay otra razón.

Si esto es cierto, no parece que nuestras autoridades estén preocupadas por el pánico de los argentinos, porque en el último mes, se ha pasado de 0 casos a 100.000 casos y de 44 muertes a 147 muertes más rápido de lo que canta un gallo y se han corregido, eliminado y anulado cifras de casos de Gripe "A" desatando un caos estadístico que ha provocado en algunos la desatención sobre el problema por considerarlo casi risible e inexistente y en otros rigurosos trastornos obsesivos compulsivos que han llevado a que muchos argentinos virtualmente saquearan las farmacias uruguayas para aprovisionarse del bendito TAMIFLU a cualquier precio.

Ayer, se confirmaron otras 23 víctimas por el virus A H1N1, con lo que ya son 145 en todo el país. Con estos datos, la Argentina superó a México en el registro de casos fatales y sólo se ubica detrás de los Estados Unidos, donde se produjeron 211 muertes.

El debate en torno al número de muertes provocadas por la Gripe A reconocidas por el Ministerio de Salud de la Nación sumó voltaje en los últimos días. Pero en el ámbito científico la preocupación es otra: hasta el momento, no tiene que ver con ese número, sino con el perfil de esos pacientes. "No es que las muertes sean pocas ni, mucho menos, que minimicemos la gravedad de esta pandemia. Pero, hasta ahora, la estadística arroja que la Gripe A no aparenta ser más letal que la común", coinciden Gabriel Levy Hara y Daniel Pryluka, infectólogos de los hospitales Durand y Vélez Sarsfield y miembros de la Sociedad Argentina de Infectología.

Para los especialistas, la estimación del ministro Manzur de más de 110.000 infectados en el país resulta lógica: "la mayoría de la gente con gripe no consulta al médico o su consulta no queda registrada y, a la vez, solamente una minoría fueron hisopados y confirmados como portadores de la nueva gripe", dice Levy Hara. "Entonces, tomando cifras no menores a 100.000 casos, la letalidad informada hasta ahora nos sigue hablando de una cifra verdaderamente baja. A pesar del subregistro que pueda haber (como en toda epidemia), en los foros científicos infectológicos no creemos que el mismo sea significativo, por lo cual nuestra sensación es que las cifras de letalidad no estarían muy alejadas de ese número", subraya.

"Datos del Ministerio de Salud revelan que en 2007 hubo 18.943 fallecidos reportados por insuficiencia respiratoria aguda (IRA), el 97% por neumonía. Si bien el número de fallecidos por influenza es despreciable (0.1%), gran parte de las neumonías son fruto de complicaciones de influenza", dice Pryluka. A la vez, explica Levy Hara, "estudios publicados por el Ministerio revelan que en 2007 hubo casi 16.000 muertes por IRA en mayores de 65, una cifra en la que entran muchas neumonías producidas por complicación de la influenza. Otra investigación informa que en 2006 se produjeron 6.500 muertes de mayores de 65 por influenza y neumonías. Es decir: teniendo en cuenta la historia natural de la gripe estacional en mayores, las complicaciones bacterianas asociadas (mayormente neumonía), y las cifras de mortalidad, es seguro que en 2008 hubo al menos 4.000 muertes, o más, vinculadas a la gripe estacional".

Como sus síntomas se suelen subestimar, la verdadera gripe viene a menudo confundida con el resfriado. Esto puede tener consecuencias fatales: una gripe mal curada puede provocar pulmonía, miocarditis y deficiencia circulatoria. Si aparece bruscamente una fuerte sensación de malestar, fiebre alta (más de 39 grados), tos seca, dolores de cabeza, musculares o articulares, estaremos ante una verdadera gripe, por lo que no se debería esperar más y acudir inmediatamente al médico.


El virus de la gripe es imprevisible y sólo la vacuna ofrece protección contra la enfermedad. Cada año se crea una nueva vacuna, teniendo en cuenta el tipo de virus predominante.

Tratamiento: reposo en cama durante al menos 3 días después de la contracción de la fiebre; antipiréticos. Los medicamentos "Relenza®" o "Tamiflu®" se recetan bajo prescripción médica contra los virus de la gripe, pero se deben tomar en las primeras 48 horas tras la aparición de los síntomas. Por otra parte, también sucede que los afectados suelan sobreestimar un resfriado común de origen viral.

Por lo que merece al resfriado, el reposo en cama sólo es necesario en determinados casos (personas mayores, enfermedades concurrentes, inmunodeficiencia). Los síntomas característicos son: rinitis, tos con o sin esputo, debilidad con fiebre leve (menos de 39 grados). De todas formas, si se da el caso de una "superinfección" con bacterias, se debe tratar con antibióticos recetados por el médico.

Importante: los antibióticos sólo son efectivos en caso de infecciones bacterianas, mientras que más del 80% de todos los resfriados están causados por virus. El médico responsable prescribirá antibióticos sólo en casos aislados de "superinfección" con bacterias (neumonía, sinusitis o amigdalitis).

¿Cuál es la mejor manera de cuidarse?

Estornudos: los virus del resfriado atacan las mucosas nasales. Tratamiento recomendado: beber mucha agua, tomar 1.000 mg de vitamina C al día, enjuagar la nariz con agua salada. También es muy eficaz darse un baño de vapor durante diez minutos:calentar el agua a una temperatura de 40 grados. A continuación, volver enseguida a la cama, taparse, "sudar" durante 30 minutos y, además, beber té caliente. Con este procedimiento se está imitando el efecto antiviral de la fiebre. Dolores de garganta: los virus han alcanzado la mucosa de la garganta. Tratamiento recomendado: ponerse una bufanda de día y de noche. El calor adicional que la bufanda proporciona activa el riego sanguíneo y, al mismo tiempo, las defensas del cuerpo. También se puede tomar paracetamol para calmar la inflamación y aliviar los dolores. Debilidad: los virus se han extendido por todo el cuerpo. Tratamiento recomendado: beber de 2 a 3 litros de líquido, descansar mucho y ventilar bien las habitaciones. Congestión nasal: en este caso son de gran ayuda las gotas nasales antiinflamatorias que se venden sin prescripción médica (aplicar de 3 a 4 veces al día), y los enjuague de la nariz con agua salada. Tos seca: beber gran cantidad de agua durante el día y hacer inhalaciones con tila o con extracto de yedra para mantener húmedas las mucosas. Para poder disfrutar de un sueño placentero, el médico puede recetar medicamentos para calmar la tos seca. Elevar el cabecero de la cama reduce también las irritaciones de la garganta durante la noche.En caso de tos con esputo, se recomienda tomar medicamentos expectorantes y, sobre todo, beber mucha agua, así como tomar antibióticos recetados por el médico si el esputo es amarillo o verdoso. Fiebre y dolores: la mayoría de los medicamentos sedantes, como el paracetamol o la aspirina, también ayudan a bajar la fiebre. Método "natural" para bajar la fiebre (muy efectivo): envolver cada pierna con una toalla húmeda y templada y, a continuación, envolver ambas piernas con una toalla de lana (o calcetines gruesos). Repetir el proceso después de 15 minutos.

Vitaminas: Está comprobado que el aporte adicional de vitaminas durante los meses de frío reduce los resfriados un 30%. Se recomienda el consumo abundante de frutas y verduras y, de vez en cuando, preparados de vitamina C.

Deporte: el ejercicio al aire libre activa el aparato circulatorio y fortalece el sistema inmunológico.

Higiene de las manos: La mayoría de los virus del resfriado entra por las mucosas nasales y los ojos. Lavarse reiteradamente las manos y evitar tocar los ojos o la nariz reduce el riesgo de contagio un 80%.

Vacuna contra la gripe: protege de la gripe común. Atención: debe volver a administrarse cada año.

Fuentes: Clarín digital, International Healthcare News from Dr. Ulli, ALLIANZ WORLDWIDE CARE 20